domingo, 29 de junio de 2008

ISTAMBUL, o BIZANCIO, donde los pichones planean sobre las mezquitas











Regresaremos un poco en el tiempo. Te invito, querido lector ávido a olvidar la exitante experiencia primer mundista sueca, y volver a nuestro pasado viajero.

Nuestra primera salida nos llevó hacia las fértiles tierras de Istambul. Una ciudad que empieza cien kilometros antes de que exista, y que se haya poblada por miles de estereotipos y verdades impensadas…

Istambul carga con una condena. Como todas las ciudades centros históricos las pueblan dos clases de personas especialmente (sin querer generalizar, pero sí para ser justos con el relato y el sabor del mismo) : los pichones y los cazadores siempre listos.

Esta condena es natural, pero deja en nosotros el trago amargo, la escena estupefacta de ver cómo una ciudad tan hermosa puede serlo al mismo tiempo de estar cayéndose a pedazos entre basura turística y la pobreza de quienes no participan de esta.

Teníamos una agenda apretada. El éxtasis de conocer uno de los baluartes de una cultura medio lejana... Así empezó la travesía. Cuartel general: Sultanahmet, el barrio antiguo, instalado en medio de miles de Mezquitas y las grandes joyas de la ciudad....

























Partimos el sábado 7 con la que sería nuestra más apreciada sorpresa Haya Sofía (o la Catedral de Santa Sofía. Una de las Iglesias más hermosas que hemos conocido y que luego de pertenecer a los Católicos, fue tomada por los musulmanes con los resultados que verán en seguida...





























































Un mix religioso espectacular. Un discurso que cubre otro, intentando aplastar la verdad incontable.... Mosaicos orientales cubiertos por dorados decorados arábigos que fueron siendo descubiertos ya entrado el siglo XX.








































Nada más impresionante. Sobrecogedor.... dejo hablar a las imágenes






















































































































Luego de almorzar unos kebabps increíbles y de tomar un tecito de manzana, nos movilizamos a la Mezquita Azul, una de las mezquitas más grandes del mundo... (ya no me acuerdo cuáles eran sus fundamentales atributos... porque el que se leyó el loonely planet completo fue Pik y no yo)


























































Y bué... todo lo que significa enfrentar el misticismo islámico, sus rezos, sus ritos.. incluso, enfrentar las consecuencias de un público descalzado con costumbres higénicas diversas...



























































Luego de la experiencia musulmana (de ella después tendremos miles más), quisimos adentrarnos en la historia socio - política de Turkía; visitar el famoso Palacio de los sultanes Turkos, el Palacio Topkaki.











Sin embargo, nos dimos cuenta que estaba "uno poco lleno" y que debido al provecho que podríamos dar a la elevada tarifa (se puede entender que en esta ciudad, VERY turistic no exista ni un mísero descuento para ESTUDIANTES!!!!! Hasta el estado se dedica al deporte de cazar pichones), sería mejor dejarlo para el segundo día. En cambio nos movimos hacia otro de los atractivos más solicitados de la ciudad: El Gran Bazar, o el "Bazar atrapa Pichón, más falso que Patronato".

No tenemos fotos de eso, porque era imposible sacarlas. Además quedamos estupefactos con la cantidad de falsificaciones caras, con las leseras di oro 95% cobre, con la cantidad de españolas comparndo carteras Luis Vuitton al por mayor.... en fin... un escándalo de la pauperrización de la cultura popular.... So, indignados, con ganas de comprar azafrán para el Rissotto de la Eñora Anita, nos fuimos al Bazar de las Especias.












Bastante menos tocado por el mercado animal y el consumo vacío, el bazar de las especias nos devolvió el alma al cuerpo con las Tukish delight (WUUUEEEENA PELONCIO), con sus precios módicos y con sus Azafranes de variadas procedencias... Yo en mi salsa....













































Terminamos la tarde observando la hermosura de un taco familiar. Desde un paso elevado de pedestrians, logramos captar las siguientes bonitas imágenes de la ciudad, para que se hagan una ideita de cómo es la custión.






















Para acabar bien el día, nos dirigimos al "centro" (todavía no sé si es el centro o no.... pero al centro al fin...) a la Plaza Taksim. Allí nos pichonearon en un restaurant... pero al menos teníamos tele para ver el partido que Turkía perdió ante Portugal...


Domingo 8. Target: Palacio TopKapi.... con el harem y todo..... y ahí partimos....

































Nada que hacer. Otro monumento impresionante. No conocí otro Palacio que se le pareciera. Todo lo que vimos allí es digno de nuestros más profundos sueños de unas "Mil y una noches" contadas por la Bompiani...





























Podríamos describir la experiencia TopKaki en tres. El Harem, que para aclarar, no es sólo el grupete de chiquillas que hacía que el Sultán se sintiera menos solo. NOP. El Harem es el lugar de las habitaciones privadas del Sultán, su madre y el grupete de chiquillas que, escalavas, eran educadas en la cultura Otomana para conservar costumbres, ritos, etc, y para dar luz a quien fuera la nueva madre de los hijos del Rey.








































Otro espacio fundamental es el de las joyas de la corona y del islam y, el tercero, el que llamaremos "otras dependencias".

De las joyitas, no tenemos fotos, porque no se podían sacar. Pero en esa área fuimos testigos de objetos tan ilustres como: el bastón de Moisés, las barabas de Mahoma, su dentadura, de un brazo de San Juan, etc... una serie de inverosímiles indumentarias y piedras preciosas que no quedan chicas ni ante el tesoro del Vaticano, ni las joyas de la Reina (Inglaterra, queda claro)






























Estos son algunos registros del las habitaciones, patios e interiores del Harem y "otras dependencias". Podrán imaginar nuestra cara de asombro...







































































Este paseo fue especial. Un regreso a los cuentos infantiles, de princesas atrapadas en palacios con cúpulas doradas, de sultanes con espadas corvadas, sensualidades extraordinarias, paisajes de ensueño. Una de las vistas desde las dependencias del Sultán confirmaban esto último...





















Finalmente, teníamos que partir en un viaje de 6 horas hacia nuestro hogar en Ankara. Decidimos volver, volver a navegar en el Bósforo y re visitar algunos puntos de la ciudad moderna.... No sabemos si lo lograremos... quedan lugares que conocer... y dinero que no regalar...

La próxima entrada nos lleva de nuevo al pasado, pero esta vez al futuro de Estocolmo. En ella podrán deleitarse con un paisaje árido, hermoso y geográficamente surreal...

Los belmon en Göreme. Hasta la práxima semana...

R&P

2 comentarios:

Esposopolos dijo...

Estimados, me dio mucha alegría ver estas fotos... esta ciudad es increible. Un besote

SLS dijo...

la cago el reprte chica!! te pasastes, diel al pics que cide mi lonely planet! looking forward el proximo post!

Blow the ROOF!!!

Blow the ROOF!!!
away